Eones de Neones

Ya planeaba irme a domir por lo que me permito dejarle la intriga a la eternidad de lo que hubiera escrito en piedra si mis dedos no fueran (aún más) torpes a ésta hora.

Sólo sé que no lo soñé, que no lo vi venir, pero estoy navengando en un bote arriado por vientos fluorescentes. Así como esta noche fractal mis ultimos días han estado llenos de aristas y angulos. Detalles de la gran geometría con lados que no alcanzo a divisar.

El puerto es seguro pero hay que estar anclado para permanecer en él, las olas susurran historias y por eso prefiero nadar con navíos atados a los pies.